La ira es una de las cuatro manifestaciones de la impotencia.

De un lado, es una buena señal que indica que fuerza de vida creativa hay, pero la mala noticia es que esta fuerza está contenida, reprimida, por lo que se va manifestando en forma que no tiene más relación con el contexto, sino que tiene las características de la explosión: Explotar y herir para sentirse vivo y lograr salir poderosamente de la cárcel interior.
Qué son estos contenedores que impiden la vida?
Normalmente los vemos afuera: el padre que dice "no", la pareja que no responde al telefono, el hermano que te deja plantado, el aduanero que no te permite pasar el control con tu crema de cosmética porque podría ser un explosivo...
Pero la verdad que la causa no está aqui. Lo que ves, es el desencadenante, no la causa.
La CAUSA suele ser más que una sola. También tenemos todos un historial de causas, en las que cada una suma y predispone un poco más. Vemos un ejemplo inventado: La hermanita pude hacer algo que a ti siempre te dijeron que no... luego sus padrinos la invitaron a un concierto, pero a ti no. Tus padres te mandaron a un colegio de monjas muy estricto para que aprendas "reglas" (=mandatos!) de "buena conducta" (=de conducta simulada). No te dejaron intentar tu suerte para la profesión que más te hubiese gustado, porque no habia dinero. luego tu pareja pierde tu pasaje de avión en la vereda... Tu consejero te pide no decirle nada. y finalmente un mosquito te hizo pasar una mala noche... y bummmm, ni bien se presenta el nuevo desencadenante en cualquier afuera que sea: serás injusto, porque tu reacción no será una respuesta a lo que está pasando, sino un "reflejo" pre-condicionado por el historial de causas encadenantes de tu vida.
En concreto, el peor desencadenante de ira es practicamente siempre el mismo: El mandato.
Además, al explotar, la energía vital intenta liberarse -por un corto instante- del mandato, (es de alguna manera una suerte de "sanación", pero ineficiente). Y lo hace probablemente de modo tan inadecuado (viendo los resultados) que termina nutriendo a su vez el mandato que originó el problema. Así te da la apariencia que tu potencial está "tremendo" y temible, y en vez de sentirte fuerte con tu energia de vida, uno se siente avergonzado, inhibido, inseguro, empieza a tartamudear, pero busca refugio en... la impotencia!!

Si! uno teme a su propio potencial! porque ha hecho malas experiencias con que cuando el "NO" sale a la luz, no se supo encauzarse hacia soluciones, sino que creaba problemas.
Así que a revisar nuestros patrones de conducta aprendidos a partir de experiencias y de supuestos de la infancia. Cuanto más soltamos, más vivimos. Y quien vive bastante bien el destino que esta eligiendo, no tiene razones para la ira.
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